Gestión de conflictos

Todas la relaciones personales, ya sean de trabajo, familiares o personales, producen conflictos. Es lo normal. Quizá incluso es lo beneficioso y saludable en cualquier tipo de relación porque pone de manifiesto la existencia de una libertad de actuación. Sin embargo, muchos de estos conflictos producen situaciones complicadas que no sabemos muy bien cómo gestionar, sobre todo porque no estamos muy acostumbrados a hacerles frente. Se producen de esta forma retrasos en el trabajo o distancia entre hermanos, amigos, etcétera, que a su vez, provoca otras alteraciones y consecuencias en terceros; los grupos de amigos que se rompen o familiares que se distancian.

La psicología del coaching puede ayudarte a encontrar puntos de conexión entre los tuyos, así como a identificar aquellos lugares en los que existen divergencias para que así se puedan superar los conflictos y avanzar en nuestros propósitos. Recuerda que una de las partes más importantes a desarrollar con un coach es la distancia, o sea, la percepción de los problemas sin posicionarse.

Basta con un tu propia predisposición a encontrar soluciones para empezar a mejorar.