Coaching Vs Filosofía

El mudus operandi del coaching, las preguntas y sus consiguientes reflexiones, persiguen cambios en el modo de entender y percibir las cosas. Con ellos buscamos optimizar rendimientos en personas o en grupos de personas y por lo tanto es una actuación psicológica; de este modo el Coachig es una disciplina que debe estudiarse en las facultades de psicología. Sin embargo, el coaching tiene mucho de filosofía. No sólo porque Sócrates fuera el primer coach del que la historia tiene noticia, sino porque la filosofía consiste entre otras cosas en un riguroso método de alcanzar conocimiento. La filosofía por lo tanto no es algo que se pueda aprender, digamos que se puede aprender filosóficamente. La Psicología del Coaching comparte la esencia de ese sistema con la salvedad de que va dirigido exclusivamente a uno mismo, y que podamos liberarnos de algunos aspectos emocionales que quizá impiden ver la el mundo que les rodea tal y como es, fijándose sólo en lo real.

Si por algún motivo tuvieras que obtener visión integra de un gran edificio, una catedral por ejemplo, no sólo tendrás que retirarte de la fachada unos pasos sino que tendrás que visitarla por dentro e incluso contemplarla desde sus diferentes fachadas; también sería bueno conseguir algunas fotografías aéreas así como planos de la disposición de las naves, etcétera. Pero no sólo se trata de obtener imágenes, para que esa visión sea completa también hay que conocer en qué siglo se construyó la catedral, saber algo acerca del arquitecto que la diseñó, quién se la encargó construir, su financiación, el estilo arquitectónico… Se trata de un conociendo de raíz, como lo es el conocimiento que la filosofía persigue. En el coaching hay que hacer lo mismo, pero el protagonista, el objetivo de ese conocimiento riguroso eres tú mism@. ¿Te atreves?